Elaboración

Recepción de la uva

En Bodegas Excelencia hemos aprovechado la innovación y las nuevas tecnologías para obtener los mejores resultados en nuestros viñedos, al margen de tener establecida la premisa de sacrificar cantidad por calidad para lo cual realizamos cada campaña una poda en verde manteniendo los mejores racimos con el objetivo de obtener el mejor producto. El proceso comienza con una dedicación exhaustiva a la viña, tanto en su periodo vegetativo como de maduración, para alcanzar la óptima maduración de las uvas. El siguiente paso es transportar esta materia prima desde la viña hasta la bodega, un proceso que comienza durante la madrugada, antes de la salida del sol, para acabar antes del medio día.

La vendimia se transporta en cajas de 15 Kg, con el objetivo de conseguir que las uvas sufran lo menos posible y lleguen en las mejores condiciones para elaborar vinos de gran calidad. Los racimos se pesan y depositan en la mesa de selección, donde se realiza una segunda selección de las bayas, eliminando cualquier uva dañada, hojas o materiales innecesarios o defectuosos. A continuación, los frutos suben por una cinta de forma que no sufren ningún daño hasta que terminan cayendo por su propio peso en la despalilladora.

Finalmente se procede al encubado y fermentación de la uva.

Encubado y vinificación

Con la uva ya en los depósitos, se procede a la maceración pre-fermentativa, la fermentación y la maceración post-fermentativa. Las partidas se encuban por variedades de uva en un proceso que oscila entre los 18 y los 20 días. 

Durante todo este tiempo, las temperaturas de fermentación están controladas de forma que nunca superan los 28º. 

Tras este proceso, se estabilizan aquellos los vinos que no tienen crianza, se embotellan y pasan a ser comercializados.

La bodega dispone de los sistemas más avanzados que garantizan la calidad y trazabilidad en todo el proceso: desde la viña, pasando por la fermentación, la crianza y, finalmente, el embotellado. 

En la actualidad, la bodega cuenta con 11 depósitos de diferentes niveles, provistos de bombas de remontado individuales, control de temperatura y sistema de refrigeración, uno de ellos isotérmico para la elaboración de vinos rosado y joven.

Crianza

La bodega está construida en armonía con el terreno: se encuentra encajada en la ladera para lograr el efecto de bodega subterránea. De esta manera se consiguen unas condiciones ambientales idóneas para la crianza de los vinos al encontrarse la sala de barricas a 7 metros bajo tierra. Esta sala tiene una superficie de 600 m2 y alberga actualmente 150 barricas de roble francés de diferentes granos y tostados con sistemas de durmientes. Los granos muy finos, a menudo utilizados para crianzas largas, son los más ricos en eugenol (especias, clavo). Los granos finos medios, destinados a crianzas más cortas, presentan notas más dulces y golosas (vainilla, caramelo con menos especias).

El secado 100 % natural permite conseguir un descenso progresivo y mayor calidad en la higrometría de la madera, así como eliminar de una manera más eficaz los taninos más duros y astringentes. La posibilidad de la elección de granos y tostados, combinados con los orígenes de la madera y los tipos de grano, dan como resultado unas barricas personalizadas que responden a las necesidades de cada vino y a sus tiempos de crianza.

El proceso de crianza finaliza con la cata y coupages por parte de nuestro enólogo, culminando así los trabajos realizados con esmero durante la añada, obteniendo los resultados deseados: unos vinos excelentes.

Embotellado

En Bodegas Excelencia, una vez terminado el período de crianza en madera, el equipo técnico cata el contenido de todas las barricas, para así confirmar la calidad de nuestros vinos y proceder a su posterior ensamblaje, homogeneizando y clarificando las partidas. Previo a este proceso, filtramos nuestros vinos, evitando la presencia de microorganismos que pudieran alterar la evolución natural del vino en la botella.

Siguiendo con nuestra filosofía de cuidar todos los detalles, en el embotellado intentamos que el vino sufra lo menos posible. Utilizamos un corcho natural seleccionado de entre las mejores corcheras. Continuamos con la introducción de las botellas en los jaulones para conseguir que el vino alcance su momento óptimo de consumo, manteniéndose las botellas en una sala de reposo especial climatizada llamada “zona de durmientes” donde los caldos se afinan y se redondean, hasta que llega el momento de su salida al mercado. En el caso de nuestro vino “Los Frontones”, que comercializamos como crianza, el proceso total tiene una duración de 2 años. Si su crianza en barrica ha sido de unos 12 meses, permanecerá en botella otros 12 meses como mínimo.

El proceso de etiquetado y encapsulado, es el último paso y generalmente se realiza antes de su comercialización.